viernes, 23 de septiembre de 2016

Llorar con un libro, llorar por una guerra

Para los que tengan  intenciones de submergirse entre las páginas del libro "Ruiseñor" de Kristin Hannah, que no lean este post.

Sé que muchos no entenderán lo que uno siente al terminar un libro, pero menos sabrán lo que es terminar llorando como una boba al finalizarlo.

La sociedad actual no entiende lo que es sumergirte entre las páginas de una historia y convertirte en uno más de los personajes, reír, llorar y vivir con ellos, ser uno más.

Tengo la suerte de haber nacido en un país donde tengo una cama donde poder dormir, una familia con quien poder compartir y vivir mis experiencias, pero sobretodo la suerte de amar y ser amada, de poder vivir mi amor, tenerlo a mi lado cada día y disfrutar de él al máximo sin que una guerra o un hecho desagradable y cruel nos separe. Haber podido vivir una infancia y una adolescencia feliz, y tener un futuro por delante.

He leído muchos libros, pero este en especial, El Ruiseñor, ha llegado hasta el fondo de mi corazón de una forma muy peculiar, de tal forma que no me lo puedo sacar de la cabeza. Como una mujer, valiente, hermosa, temeraria y fantástica consiguió salvar a una gran cantidad de personas con su oficio durante la Segunda Guerra Mundial, para poder volver a una Francia libre.  Como la hermana de esta luchó a su manera, como su padre se sacrificó por sus hijas, como una niña creció sin infancia y como la vida no la recompensó como se merecía, como dos hermanas combatieron contra la guerra cada una a su modo, como una mujer tiene que sufrir la muerte de sus seres queridos, de tener que despedirse de tanta gente querida.

Una guerra infernal llena de un dolor indescriptible y imposible de definir con palabras. Pero lo más increíble de todo es que la sociedad no aprende el dolor que puede llegar a causar a las personas. Incontables perdidas humanas, niños huérfanos, parejas separadas, familias destrozadas, y que todo y así, en la actualidad, continúen haciendo más y más guerras.

Como he mencionado anteriormente, he tenido la suerte de vivir en un país sin guerra (por ahora). Pero el hecho de haber sido una más en esta gran historia que acabo de leer, sintiendo el  sufrimiento de sus protagonistas, el horror y temor que sufrían día a día, niños perdiendo su infancia, gente muriendo por culpa de unos ideales egoístas e inalcanzables.

Este libro habla de la guerra desde un punto de vista social, pero para ser más especifica, trata de la importancia de la mujer durante la Segunda Guerra Mundial, hecho que no fue reconocido adecuadamente en su momento, y lo esencial  que fue su presencia para ganar la guerra contra los Nazis.

He terminado llorando y odiando el destino cruel y final de sus personajes, pero sin duda enseñándome algo muy importante: Superación, supervivencia, persiguiendo siempre tus sueños, y no dejarte vencer por los obstáculos.


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